Qué difícil es criticar

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Qué difícil es criticar

Es difícil criticar cuando se sabe de la infinitud circunstancial que hace que las cosas sean como son. 
 
Se hace difícil criticar cuando la sinceridad surge, y se ve la inevitable experiencia del personaje que se cree o se ha creído ser. 
 
Cuando se ve claramente se hace difícil criticar, que toda experiencia refleja como un espejo, el filtro profundo de nuestra mente personal.
 
 Qué difícil es criticar, etiquetando a las personas como figuras de un pesebre, cuando se comprende que todo está en cambio constante, sabiendo que todo pasará, excepto la esencia de Ser que trasciende tiempo y espacio.
 
 Qué difícil es criticar cuando rebosa el amor en el ahora presenciado, cuando el asombro de experimentar surge y se vive en la ingenua paz de Ser, en el presente inmediato. 
 
Si la crítica solo y simplemente es una exposición de las cosas tal como son, para comprenderlas e intentar favorecer el bien común, con la posibilidad de ejercer las acciones más convenientes. Solo pretende tomar el poder de la conciencia de la experiencia, sin ánimos de castigar, ofender, o el querer deliberadamente provocar sufrimiento. No tiene por objetivo la venganza de un sufrimiento no trascendido. La crítica no es el resultado del complejo de inferioridad, para sentirse momentáneamente compensado el personaje. Entonces y solo entonces, la crítica surge de la vivencia del amor y compasión real.
 

El reconocimiento del ser es siendo

¿Qué está sucediendo ahora?… En lo que está sucediendo ahora, reconoce el darse cuenta constante sin esfuerzo.
Este darse cuenta evoca tu realidad de siempre, sencilla e invariable, sin forma ni tiempo.
La memoria solo recoge esa noción de darse cuenta, que es sin cambios, como un darse cuenta que siempre es, la “noción” instantánea de “Yo” Ser, darse cuenta.

La posibilidad de recordar

Mira y discierne que la memoria (posibilidad de recordar) es la que se va de esa “noción”… y no esa “noción” de la memoria…Esa noción, Es. Por lo tanto, que puede ser esa noción sin memoria, si no esencia de Ser. 
 
Unos breves segundos, reconoce ser consciente… la conciencia es simultáneamente con toda la experiencia.
Haya experiencia ha de haber conciencia “ser consciente” o mejor dicho conciencia. Siempre hay conciencia en la experiencia.
Sin nada de experiencia la conciencia queda como esencia, Tú realmente eres la esencia de la conciencia.

La pura conciencia

La experiencia es la apariencia de la pura conciencia, siendo toda ella como conciencia en apariencia pero no como esencia. 
Mira si hay control real en la experiencia, lo que se llama control es el resultado de la globalidad de la experiencia.
El control aparentemente personal, es una mirada sobre un aspecto de lo que está configurando la totalidad de experiencia, como causa y efecto.
Reconoce que verdaderamente la causa original de toda la experiencia es la conciencia, pues si no hay conciencia donde está la experiencia.
Desde la perspectiva de la conciencia, que control hay que no sea ser consciente, pues el aparente control personal se basa en ser consciente…la persona siempre hará lo que pueda…en definitiva lo que la conciencia le permita en la totalidad de su experiencia. 

¿Sabes porque quieres vivir?

Los valores sobre el vivir han surgido en la continuidad del vivir. El vivir vive sin saber, o mejor dicho, su saber es saber vivir, pues vivir es ahora, y su saber es realmente vivir. La auténtica sabiduría es la aplicación práctica de lo que es. La aplicación práctica del reconocimiento de la esencia de Ser, es siéndola, y no sabiéndola.
El reconocimiento surge al diluir toda supuesta sabiduría, en la sabiduría directa de ser lo que se Es. Quédate en Es, directo, sin buscar otra cosa, es imposible no Ser, reconoce Ser siendo. Sáciate de Ser en el reconocimiento siendo, libremente, diluyendo la fuerza de la identificación mental y errónea, por la evidencia del reconocimiento de Ser, sin forzar, solo siendo, reconociendo; a “Tú” manera. 
 
Una vez se discierne y se comprende intelectualmente, si hay demanda, hay que integrarlo a través del insistente reconocimiento. Desde aparentes distintos ángulos de visión el reconocimiento va integrándose en el vivir diario, y el vivir diario es la oportunidad del reconocimiento. Ningún proceso de investigación es total y aplicable para toda mente “personal”. Aunque a veces un tipo de investigación parezca despertar e integrar más, normalmente es la insistencia del reconocimiento, y sobre todo, cuando la investigación es sin tensión ni búsqueda, solo por el disfrute de la integración.

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